A partir de archivos personales, filmaciones documentales y performances Valeriano López con el El dedo señalado traza un retrato coral de los hombres de la Cuba contemporánea que examina las grietas en la masculinidad forjada por el proyecto revolucionario del Hombre Nuevo. Este ideal viril —heredero de las gestas mambisas y consagrado por la épica socialista— impuso exclusiones y castigos a toda masculinidad que no encajara en su molde. Con la caída del bloque soviético y la irrupción del Periodo Especial, la noción de lucha se desprende de su aura heroica y se desplaza hacia estrategias de supervivencia íntimas y clandestinas. Cuerpos masculinos que alguna vez fueron emblemas de la fuerza patriótica y monumentos de la nación hoy se rompen y se reinventan.
